Aun puedo encontrarte allí, en el medio de la nada. Al costado del cuarto menguante. En mitad de la noche, y al principio de la mañana.
Decime que te tengo cerca.
Que si cierro los ojos aun escucho tu repiración en mi cuello y tu lengua hacíendome cosquillas.
No te termines de ir.
No termines de borrar mi nombre. Podés dejar la letra "A", quizás como excusa de que empezarás a escribir un nuevo nombre, o quizás para recordar la segunda letra del que me precedió.
Aunque ya estás lejos, no pudieste evitar que me quede con tus pestañas, tus brazos, el sabor en mi boca y el color miel que da gusto a tu piel.
En una hoja de papel en blanco, muy en blanco, transformada por el paso del tiempo y la tecnología en megapixeles aplastandose los unos a los otros.. se dejan, virgenes de manchas, escribir letra por letra cada paso de mí, cada sonrisa, cada sensación, perfume y tacto vivido. Se dejan arrancar cada una de las letras desde lo más profundo hasta llegar sin querer aquí, tiñendo el blanco impoluto de mi pantalla.
miércoles, 18 de mayo de 2011
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