Cada vez estoy más convencida de que muchas veces no estamos convencidas pero seguimos por miedo a frenar.
Qué bien hice en decidir.
Miro hacia atrás y veo, pero no siento. Tenía que ser algo diferente esto del amor.
Si el problema no era el amor en sí, sino el no haberlo sabido ejercer nunca.
El principiante que no sabe cómo se hace, cómo se siente, cuán intenso se puede hacer, si de a poco o bruscamente...
Entonces crees que todo lo que sientes está bien y es así. O asá. Pero correcto.
Que todo lo que puedes llegar a sentir, pese a no ser el máximo de tí, es correcto y será la forma más exponencial en la que llegues a querer. En la que te sepan amar.
Todo parece encajar, algún retoque de aquí, algun no me gusta de allá, pero es amor, y sexo, y abrazos. Y todo va bien, y nada puede haber mejor.
Y los años pasan,
y las experiencias calan,
y tus ojos no le pertenecen
y tu piel tampoco.
Y tu lo presientes, pero no te atreves a decirtelo. A enfrentarte. A cerrar este capítulo que jamás será completo, porque la historia no es la tuya, y el protagonista no es el adecuado.
Y así hasta que un día pasa una brisa fresca por tu lado, y te peina las pestañas.
Te desnuda elinconsciente
te besa el infinito
y te hace el amor al alma.
Y despiertas y eres otra.
Y no tienes forma de explicarte cómo ha ocurrido, qué ha sido, por qué él..?
No hay respuesta a tantas dudas. No hay dudas, y ésta es realmente la respuesta: no hay dudas.
El amor es todo, menos duda.
Es compenetración y brillo en los ojos. Son sonrisas empalagosas y comentarios de terceros.
Es falta de minutos, de horas, del tiempo entero del mundo.
Son ganas de apagar el mundo, de emparchar relojes. De parar el tiempo.
Deseo de acortar el tiempo a futuro,
de alargar la vida para tenerlo más contigo
Desear darle de beber la vida infinita, para no perderlo jamás, para que viva diez vidas a tu lado, para que siempre le pertenezca a tu piel.
Amar es no saber cómo más incorporarlo a tu cuerpo y a tu vida. Es compartirlo en sólido y en líquido. Deshacerse uno en el otro y que aún así te sea insuficiente. Inyectarlo, impregnarlo, apretarlo, empujarlo, introducirlo, penetrarlo en tu vida; en tu alma.
También suelen ser lágrimas y un sonido a roto cada vez que te alejas, que te vas, que un avión, que nos vemos pronto, que el bus en marcha, que cuídate mucho, que te amo.
En una hoja de papel en blanco, muy en blanco, transformada por el paso del tiempo y la tecnología en megapixeles aplastandose los unos a los otros.. se dejan, virgenes de manchas, escribir letra por letra cada paso de mí, cada sonrisa, cada sensación, perfume y tacto vivido. Se dejan arrancar cada una de las letras desde lo más profundo hasta llegar sin querer aquí, tiñendo el blanco impoluto de mi pantalla.
lunes, 11 de junio de 2018
Domingo de re(mi)flexión
No logro comprender como es que cada vez que me siento a leer, las cosas se me atraviesan por el medio. Me aparecen listas de quehaceres entre las frases, se me evade el cerebro en mil cuestiones.
Todo eso, sin mencionarte. Por que lo tuyo ya no es sólo en mis lecturas; lo tuyo es una cosa de no parar, y sin permiso! Que si cuando cocino, cuando camino, cuando trabajo, cuando me acuerdo (deseádote) y me levanto (sin tí), cuando me entra un antojo de helado o de pizza, o de tí.
Descontandote a tí, el resto me dispersa, me aburre, me hace flotar en el aire, entre nubes blancas, sin nada dentro.
He detectado que mi atención no dura mucho. Cuestión que ya venía sospechando hace años, aunque me había dado cuenta del asunto, no había caído que se aplicaba también a las labores de concentración, sean estas lectura, estudio, escritura, cocina...
Me suelo aburrir rápido; ¿Será por eso que siempre busco algo más en que enchufar la cabeza? Constantemente el reto al que seguir, el desafío por el que estresarse, la motivación que te haga sentir viva, el peso del esfuerzo, el hartázgo... la adrenalina de conseguirlo.
Y será por eso que estoy ahora aquí, reviviendo el deja vu. Re-lustrando mis pazatos para seguir caminando, para mezclar las ideas, y zarcru mis clables. (Suele suceder que la dislexia, o la mala concentración me juegan siempre malas pasadas y ya no es solo el confundir letras, o el ir a pasear la mente un rato... sino también aquel despiste de haberme olvidado de lo que estaba hablando...
En conclusión.
La fresca no está mente. Ni hoy, ni desde hace ya meses. Yo rezo al dios de los días para que no pesen tantos (ojo, no he dicho para que pasen [rápido], porque sé que luego me arrepentiré de decir estas palabras), para que me empujen un poco, cual viento del levante, y no cueste tanto caminar hacia el futuro.
Pero la realidad es otra, y no te la voy a contar ahora porque de nada me sirve.
Llenarte la oreja y la vida de nimiedades que a ningún lado llevan...
Que de nada ayudan...
Que qué no daría yo por...
Que cuán dispuesta estoy a...
Que cómo deseo con toda mi alma que...
y así todos los días
y las noches.
Como un combatiente en guerra: preparar el cuerpo y la mente, perseverar, no perder el objetivo y sobre todo, agunatar. El cese de este auto conflicto bélico está cerca, muy cerca.
Todo eso, sin mencionarte. Por que lo tuyo ya no es sólo en mis lecturas; lo tuyo es una cosa de no parar, y sin permiso! Que si cuando cocino, cuando camino, cuando trabajo, cuando me acuerdo (deseádote) y me levanto (sin tí), cuando me entra un antojo de helado o de pizza, o de tí.
Descontandote a tí, el resto me dispersa, me aburre, me hace flotar en el aire, entre nubes blancas, sin nada dentro.
He detectado que mi atención no dura mucho. Cuestión que ya venía sospechando hace años, aunque me había dado cuenta del asunto, no había caído que se aplicaba también a las labores de concentración, sean estas lectura, estudio, escritura, cocina...
Me suelo aburrir rápido; ¿Será por eso que siempre busco algo más en que enchufar la cabeza? Constantemente el reto al que seguir, el desafío por el que estresarse, la motivación que te haga sentir viva, el peso del esfuerzo, el hartázgo... la adrenalina de conseguirlo.
Y será por eso que estoy ahora aquí, reviviendo el deja vu. Re-lustrando mis pazatos para seguir caminando, para mezclar las ideas, y zarcru mis clables. (Suele suceder que la dislexia, o la mala concentración me juegan siempre malas pasadas y ya no es solo el confundir letras, o el ir a pasear la mente un rato... sino también aquel despiste de haberme olvidado de lo que estaba hablando...
En conclusión.
La fresca no está mente. Ni hoy, ni desde hace ya meses. Yo rezo al dios de los días para que no pesen tantos (ojo, no he dicho para que pasen [rápido], porque sé que luego me arrepentiré de decir estas palabras), para que me empujen un poco, cual viento del levante, y no cueste tanto caminar hacia el futuro.
Pero la realidad es otra, y no te la voy a contar ahora porque de nada me sirve.
Llenarte la oreja y la vida de nimiedades que a ningún lado llevan...
Que de nada ayudan...
Que qué no daría yo por...
Que cuán dispuesta estoy a...
Que cómo deseo con toda mi alma que...
y así todos los días
y las noches.
Como un combatiente en guerra: preparar el cuerpo y la mente, perseverar, no perder el objetivo y sobre todo, agunatar. El cese de este auto conflicto bélico está cerca, muy cerca.
jueves, 7 de junio de 2018
Los miércoles tienen gusto a hinojo
Todo me sabe a hinojo.
La brisa entra por el balcón y me peina el pelo aún húmedo. Mis muelas muerden hinojo y mozzarella mientras mi mente piensa en otro lado, en otra boca y en otras muelas.
Me saben a hinojo tus labios, porque es como si estuviera aún allá, besándotelos mientras estoy aquí sentada en mi sofá.
Los días pasan como si saltar la cuerda se tratase. Uno, y otro, y otro..
Los planes me innundan la cabeza desde que te conocí; las ganas me invaden el cuerpo entero y tú sigues del otro lado del mundo.
¿Será que te alcanzaré el año que viene? Que cuando yo llegue al otro lado, tu seguirás allí.. ¿Te habrás ido más al oeste para cuando yo me vaya del este?
¿Cuánto tiempo más aguantaré despertándome sola?
Es una larga caminata, solitaria pero perseverante.
He delimitado mi objetivo y allá voy, camino a buscarlo. En el mientras tanto te extraño, a tí y a tus rulos. A tu risa y a tus manos. A tus ojos mirándome cuando me giro a mirarte y te encuentro infraganti observándome.
Como si fuera una vida, estás aquí incorporado a mí. A mi cuerpo, a mi alma.
Has logrado encursilarme como jamás me ha gustado. Has convertido mi cabeza en una máquina de soñar e imaginar. Has despertado mi instinto dormido.
Estás enseñándome a descubrirme, sola.
Estás enseñándome.
No encontraré jamás la alineación adecuada de palabras que puedas expresar de ningún modo posible todo lo que quiero llegar a decirte. No podré jamás describirte con letras todo esto que me desborda. Que me ha transformado en la que soy hoy, que en nada se asemeja a la de ayer, ni a la del agosto pasado.
Todo esto sucede mientras mi mundo sigue teniendo gusto a hinijo y yo deseo con todas las partes de mi cuerpo que estuvieras aquí para enseñarte a qué sabe hoy mi boca.
La brisa entra por el balcón y me peina el pelo aún húmedo. Mis muelas muerden hinojo y mozzarella mientras mi mente piensa en otro lado, en otra boca y en otras muelas.
Me saben a hinojo tus labios, porque es como si estuviera aún allá, besándotelos mientras estoy aquí sentada en mi sofá.
Los días pasan como si saltar la cuerda se tratase. Uno, y otro, y otro..
Los planes me innundan la cabeza desde que te conocí; las ganas me invaden el cuerpo entero y tú sigues del otro lado del mundo.
¿Será que te alcanzaré el año que viene? Que cuando yo llegue al otro lado, tu seguirás allí.. ¿Te habrás ido más al oeste para cuando yo me vaya del este?
¿Cuánto tiempo más aguantaré despertándome sola?
Es una larga caminata, solitaria pero perseverante.
He delimitado mi objetivo y allá voy, camino a buscarlo. En el mientras tanto te extraño, a tí y a tus rulos. A tu risa y a tus manos. A tus ojos mirándome cuando me giro a mirarte y te encuentro infraganti observándome.
Como si fuera una vida, estás aquí incorporado a mí. A mi cuerpo, a mi alma.
Has logrado encursilarme como jamás me ha gustado. Has convertido mi cabeza en una máquina de soñar e imaginar. Has despertado mi instinto dormido.
Estás enseñándome a descubrirme, sola.
Estás enseñándome.
No encontraré jamás la alineación adecuada de palabras que puedas expresar de ningún modo posible todo lo que quiero llegar a decirte. No podré jamás describirte con letras todo esto que me desborda. Que me ha transformado en la que soy hoy, que en nada se asemeja a la de ayer, ni a la del agosto pasado.
Todo esto sucede mientras mi mundo sigue teniendo gusto a hinijo y yo deseo con todas las partes de mi cuerpo que estuvieras aquí para enseñarte a qué sabe hoy mi boca.
sábado, 12 de mayo de 2018
El (relativo) paso del tiempo
Que el tiempo pase es inevitable;
cómo pase el tiempo, es relativo.
Yo sigo sentada en este, mi vueno (no tan nuevo) sofá desde hace ya cuatro meses, los cuales han pasaro l e n t a mente rápido, y últimamente han comenzado a enrapidecerse aún más lento.
Es una cuestión de perspectiva, como todo en este redondo rincón.
Ahora parece ser que estamos llegando a la quasi mitad de esta quasi experiencia única e irrepetible.. (venga, dejñemonos de ironías)
Tú siempre muy a tu rollo, a tu lloriqueo inicial y delicia final. No piensas cambiar más, ¿no?
Pues a lo que iba.
Ahora empiezan a florecer los museos, los fuorisalones, los balcones con plantitas verdes y las sonrisas des las gentes pensimistas (mentirasss!) [Hay gente a la que nunca le florecen las sonrisas, qué triste].
Debo confesar que en cuatro meses, hay días en los que la pasta me cansa (se soluciona evitándola dos semanas, y retomándola, cual droga, dos después), el italiano me apetece y no extraño a nadie en este mundo.
El resto de días todo va al revés: me apetece hablar alemán, vivir en latinoamérica y comer codigo gallego todos los días.
Es complicado ser una fluctuación personificada y al mismo tiempo encontrarme tan a gusto en mí misma. (Sonrío orgullosa).
cómo pase el tiempo, es relativo.
Yo sigo sentada en este, mi vueno (no tan nuevo) sofá desde hace ya cuatro meses, los cuales han pasaro l e n t a mente rápido, y últimamente han comenzado a enrapidecerse aún más lento.
Es una cuestión de perspectiva, como todo en este redondo rincón.
Ahora parece ser que estamos llegando a la quasi mitad de esta quasi experiencia única e irrepetible.. (venga, dejñemonos de ironías)
Tú siempre muy a tu rollo, a tu lloriqueo inicial y delicia final. No piensas cambiar más, ¿no?
Pues a lo que iba.
Ahora empiezan a florecer los museos, los fuorisalones, los balcones con plantitas verdes y las sonrisas des las gentes pensimistas (mentirasss!) [Hay gente a la que nunca le florecen las sonrisas, qué triste].
Debo confesar que en cuatro meses, hay días en los que la pasta me cansa (se soluciona evitándola dos semanas, y retomándola, cual droga, dos después), el italiano me apetece y no extraño a nadie en este mundo.
El resto de días todo va al revés: me apetece hablar alemán, vivir en latinoamérica y comer codigo gallego todos los días.
Es complicado ser una fluctuación personificada y al mismo tiempo encontrarme tan a gusto en mí misma. (Sonrío orgullosa).
viernes, 2 de marzo de 2018
Tanto tiempo había pasado que he olvidado hasta el formato, los colores, las herramientas... ni qué decir del nombre.
Esto del tiempo, que al parecer es una sucesión de días, sin más, no es tan así como dicen.
Cierras las pestañas y al abrirlas la galaxia ha cambiado por completo
eres otra,
Y el de tu lado también.
Has viajado,
crecido, vivido,
sufrido
te has lamentado,
has amado,
follado
y
fallado,
pero sobre todo has tomado muchas, pero muchas decisiones.
Heme aquí en el sofá de mi casa, disfrutando de un calor artificial liberado por radiadores sumamente potentes (gracias al cielo!) y de las nubes llorando copos de nieve, imagen que puedo disfrutar desde esta perspectiva, y observando a través de la ventana del balcón.
Adoro este rincón de la ciudad, pongamos de nombre temporal "mi casa".Aún no consigo descifrar si es por lo difícil que fue llegar hasta aquí, por lo bonita que es o por lo bien que me siento en ella. Lo mismo da.
LA cuestión es que el tiempo pasó, rápido, podríamos decir, aunque realmente pasó como pasan todos los tiempos, de segundos en segundos y minutos en minutos, de amores en amores y viajes en viajes, de experiencia en esperiencia y de decisiones en decisiones.
Heme aquí con nueva ciudad, nuevo amor, nueva experiencia, nuevos minutos y nuevas decisiones que tomar. Qué paaaaale!
Pero hay que poner primera, y arrancar. Y mandar lo que no gusta a otro lado, y lo que gusta pues.. aferrarse como si no hubiera mañana.
Así que, no solo la gestión del hoy me es un conflicto.. La del mañana, ni te cuento.
Pero mañana, que ya casi llega, estaré en otro lado del mundo. También en el hemisferio norte, pero con unos cuantos grados más, y no por la compañía, sino por los rayos del propio sol
( -De cual de los dos soles me estás hablando?)
(-Del de verdad, chamigo!)
(-El de verdad sustantivo propio?)
(-Mmmm, también. Sí, ese.)
Por que no puede usted llegar a imaginarse la necesidad de rayos de sol que tengo encima del cuerpo.
Es algo físico, epidermico, físico, inexplicable.
Y lo mejor es que cayó del sol (más que del cielo), así como una tormenta repentina en el caribe, como un tornado que te revuelca con su viento y su luz, y su sonrisas calurosas y te deja patas arriba, con el techo calido, la puerta abierta, la sonrisa puesta y los ojos desorbitados. Es el arte electrocutador personificado.
Yó qué sé qué és. No puedo, entiendame, explicarle con palabras lo que viene siendo un sentimiento de este calibre.
Alguna vez, quizás pueda explicarle con hechos todo lo que con palabras desearía expresar, pero tampoco crea que estoy tan segura de llegar a objetivizar todo est. Cuestión de tiempo, señores.
En fin, volver al ruedo es toda una práctica, que he perdido quizás en estos dos años.
Pero al fin y al cabo que es la felicidad si no es sinónimo de libertad?
He sido feliz, lo proclamo.
He vivido, he reido, he viajado, he conocido y desconocido a mucha gente. He perdido y he ganado a muchas otras. Me he dejado coger el alma, la mente, y hasta los sentidos.
Me he vuelto adicta al tacto de su piel, a su olor, a sus ojos, su pelo rebelde, su barba, el bello de su pecho, el olor de su ropa, sus besos por la mañana, su virilidad y su ternura, su carisma juguetón y despreocupado, su inteligencia y su fortuna.. su forma de hace que quiera descubrirlo cada día un centimetro más, armando poco a poco un camino largo, cuyo sin no quiero ver.
Oh sí, heme aquí en el sofá de mi nueva casa, describiendo mi nueva experiencia, extrañando a mi nuevo amor, decidiendo mi nueva vida, planenado mis nuevos viajes, saboreando mi nuevo yo.
Esto del tiempo, que al parecer es una sucesión de días, sin más, no es tan así como dicen.
Cierras las pestañas y al abrirlas la galaxia ha cambiado por completo
eres otra,
Y el de tu lado también.
Has viajado,
crecido, vivido,
sufrido
te has lamentado,
has amado,
follado
y
fallado,
pero sobre todo has tomado muchas, pero muchas decisiones.
Heme aquí en el sofá de mi casa, disfrutando de un calor artificial liberado por radiadores sumamente potentes (gracias al cielo!) y de las nubes llorando copos de nieve, imagen que puedo disfrutar desde esta perspectiva, y observando a través de la ventana del balcón.
Adoro este rincón de la ciudad, pongamos de nombre temporal "mi casa".Aún no consigo descifrar si es por lo difícil que fue llegar hasta aquí, por lo bonita que es o por lo bien que me siento en ella. Lo mismo da.
LA cuestión es que el tiempo pasó, rápido, podríamos decir, aunque realmente pasó como pasan todos los tiempos, de segundos en segundos y minutos en minutos, de amores en amores y viajes en viajes, de experiencia en esperiencia y de decisiones en decisiones.
Heme aquí con nueva ciudad, nuevo amor, nueva experiencia, nuevos minutos y nuevas decisiones que tomar. Qué paaaaale!
Pero hay que poner primera, y arrancar. Y mandar lo que no gusta a otro lado, y lo que gusta pues.. aferrarse como si no hubiera mañana.
Así que, no solo la gestión del hoy me es un conflicto.. La del mañana, ni te cuento.
Pero mañana, que ya casi llega, estaré en otro lado del mundo. También en el hemisferio norte, pero con unos cuantos grados más, y no por la compañía, sino por los rayos del propio sol
( -De cual de los dos soles me estás hablando?)
(-Del de verdad, chamigo!)
(-El de verdad sustantivo propio?)
(-Mmmm, también. Sí, ese.)
Por que no puede usted llegar a imaginarse la necesidad de rayos de sol que tengo encima del cuerpo.
Es algo físico, epidermico, físico, inexplicable.
Y lo mejor es que cayó del sol (más que del cielo), así como una tormenta repentina en el caribe, como un tornado que te revuelca con su viento y su luz, y su sonrisas calurosas y te deja patas arriba, con el techo calido, la puerta abierta, la sonrisa puesta y los ojos desorbitados. Es el arte electrocutador personificado.
Yó qué sé qué és. No puedo, entiendame, explicarle con palabras lo que viene siendo un sentimiento de este calibre.
Alguna vez, quizás pueda explicarle con hechos todo lo que con palabras desearía expresar, pero tampoco crea que estoy tan segura de llegar a objetivizar todo est. Cuestión de tiempo, señores.
En fin, volver al ruedo es toda una práctica, que he perdido quizás en estos dos años.
Pero al fin y al cabo que es la felicidad si no es sinónimo de libertad?
He sido feliz, lo proclamo.
He vivido, he reido, he viajado, he conocido y desconocido a mucha gente. He perdido y he ganado a muchas otras. Me he dejado coger el alma, la mente, y hasta los sentidos.
Me he vuelto adicta al tacto de su piel, a su olor, a sus ojos, su pelo rebelde, su barba, el bello de su pecho, el olor de su ropa, sus besos por la mañana, su virilidad y su ternura, su carisma juguetón y despreocupado, su inteligencia y su fortuna.. su forma de hace que quiera descubrirlo cada día un centimetro más, armando poco a poco un camino largo, cuyo sin no quiero ver.
Oh sí, heme aquí en el sofá de mi nueva casa, describiendo mi nueva experiencia, extrañando a mi nuevo amor, decidiendo mi nueva vida, planenado mis nuevos viajes, saboreando mi nuevo yo.
sábado, 1 de agosto de 2015
Y cuando creo que no siento, te me acercas, me acaricias y me amas a tu manera, haciéndome morir de ternura y caer en cataratas de mar salada desde el lagrimal de mis ojos hasta las rojas uñas de mis pies. Y ahí estás. Tan tú. Tan miel. Tan amor derretido en partículas.
Cuidándome y amandome al detalle. Y rompiendome el esquema.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
Y la vida siguió como siguen las cosa que no tienen mucho sentido; las responsabilidades, los amigos, el amor, los trámites, viajes, malos y buenos días, el deporte, los idiomas.. pero un día, como de repente y por sorpresa, algo (o algien) te devuelve la sensación, la piel de gallina. La sonrisa tonta.
Me había olvidado que existía en mi. Casi que ahora me tengo que replantear todo lo anterior. Lo hasta acá dado por válido. La hipótesis del inicio. Sí, me cambió la pregunta cuando casi había conseguido la respuesta.
Gracias
Me había olvidado que existía en mi. Casi que ahora me tengo que replantear todo lo anterior. Lo hasta acá dado por válido. La hipótesis del inicio. Sí, me cambió la pregunta cuando casi había conseguido la respuesta.
Gracias
sábado, 18 de octubre de 2014
No todo es fácil de superar en esta vida. Hay cosas que sé muy bien, no superaré jamás.
No es que haga falta que lo haga, o quizás sí. No duermo peor por las noches por no tenerlas superadas, pero lo cierto es que tocaría con la barita mágica a más de uno.
Qué hacer cuando la impotencia te acorrala, y lo único que se te da por hacer es sacudir al nabo que tenés en frente, a ver si se le acomodan los cables. O escupirle, o pegarle, o besarlo. Del amor al Odio, y si bien no nos vamos tan al extremo, tampoco estamos lejos. No es amor total, ni odio parcial. Llamenle bronca. Ponele..
Yo no podré aceptarte nunca así. Perdóname. Sé que tengo parte de la culpa, por no flexibilizarme, por no perdonarte ser tan débil, tan sin rumbo, tan víctima. No soporto tus lagrimas, qué le voy a hacer. Perdoname por no querer parecerme en nada a vos. Por ser totalmente opuesta, y por todo eso y alguna cosa más, pretender que seas igual a mi. Que copies mis formas, mis movimientos, mis pensamientos.
Perdoname por este egoísmo tan mio, tan tuyo.
Yo no soporto verte ahí donde te querés quedar.
No tengo los instrumentos para ayudarte, y aunque quisiera, no puedo.
Qué pasa cuando nadie más que uno mismo puede solucionar los problemas? Crear las soluciones? Implementar las circunstancias?
Fuck the fucking system, pero we're on it.
Qué carajo hacés esperando un puto As?
No es que haga falta que lo haga, o quizás sí. No duermo peor por las noches por no tenerlas superadas, pero lo cierto es que tocaría con la barita mágica a más de uno.
Qué hacer cuando la impotencia te acorrala, y lo único que se te da por hacer es sacudir al nabo que tenés en frente, a ver si se le acomodan los cables. O escupirle, o pegarle, o besarlo. Del amor al Odio, y si bien no nos vamos tan al extremo, tampoco estamos lejos. No es amor total, ni odio parcial. Llamenle bronca. Ponele..
Yo no podré aceptarte nunca así. Perdóname. Sé que tengo parte de la culpa, por no flexibilizarme, por no perdonarte ser tan débil, tan sin rumbo, tan víctima. No soporto tus lagrimas, qué le voy a hacer. Perdoname por no querer parecerme en nada a vos. Por ser totalmente opuesta, y por todo eso y alguna cosa más, pretender que seas igual a mi. Que copies mis formas, mis movimientos, mis pensamientos.
Perdoname por este egoísmo tan mio, tan tuyo.
Yo no soporto verte ahí donde te querés quedar.
No tengo los instrumentos para ayudarte, y aunque quisiera, no puedo.
Qué pasa cuando nadie más que uno mismo puede solucionar los problemas? Crear las soluciones? Implementar las circunstancias?
Fuck the fucking system, pero we're on it.
Qué carajo hacés esperando un puto As?
jueves, 28 de agosto de 2014
Te amo con besos y uñas, con lenguas y gemidos, con caricias y miradas, con placer y con paciencia, con miedos y aprendizajes y dolores, y sabores, y lágrimas y risas mezclada de alguna sonrisa. Te amo con ironía y con olor a vos, a mi, a sudor, abrazos y a fuerza mezclada de mimos. Te amo como solo vos me estás enseñando a hacerlo..
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Qué carajo es el enamoramiento?
Casi 30 años en esta cosa redonda que gira y gira, haciéndome más vieja, conociéndome más, coleccionando personas, nombres y apellidos con ...
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Un día después de su carta, comprendí que el espacio que me estaba dando, aquel margen de maniobra que me ofrecía, no era para mí, sino má...
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