miércoles, 11 de agosto de 2010

So close no matter how far

Dónde están tus dedos que no están tocándome.
Dónde estás que no te siento recorriendo mi cuerpo.
Dónde están tus manos que no están acariciándome.
Dónde estás vos, que no estás abajo mío.
Dónde tus ojos, que no están observandome mientras sonrío.
Dónde está tu lengua que no está humedeciéndome.
Dónde estás que no estás adentro mío. Arriba. Abajo.
Dónde estás.. que no me dejás que te haga desmayar de placer. Que te escuche mientras te acaricio y te transporto al infinito durante un par de minutos.
Dónde están tus besos.
Dónde tus labios, que no están recorriendo mi piel.
Dónde están las noches que nos quedan. Las camas que nos esperan. Los besos que no nos dimos. El sexo que no tuvimos. Las veces que nos faltan revolcarnos para terminar con esta locura de tanto deseo.
Las ansias y el odio apoderandose de mí, diciéndome al oido que te lleve a otro plano mientras te hago el amor en alguna habitación que no nos pertenezca, que no conozcamos, y que no volvamos a ver jamás.
Las ganas de morderte y matarte para siempre. Y matarte a mi lado, conmigo.
Y vuelve el odio y me dice que el peor veneno será nuetra propia piel la primera vez que volvamos a lamernos, a sentirnos el amargo gusto que hace tiempo no recordamos como sabe.
Y mordernos, y besarnos, y decirnos cosas que no entendemos, que no sabemos si se deben o no decir. Si se deben o no sentir.
Pero mientras, me vuelvo a preguntar dónde estás que no estás arrancándome de esta computadora y llevándome a la cocina para despojarme de la poca ropa que me queda. Para volverme loca durante un instante de lenguetazos dulces, antes de terminar descontrolados en el sofá, mientras la luna, sin verguenza nos espía.

Vic 10/08/2010

viernes, 23 de julio de 2010

Ciudad dorada


Y ahora, mientras te dejas… mientras miras de costado y dejas que agarre tu mano y te guíe, como si fuera la primera vez que caminases a mi lado, inventándonos el camino, sabiéndonos desconocidos y haciendo de cuenta que nunca nos hemos acariciado la piel. Te llevo [sin querer y queriéndolo a la vez] por las escaleras, escuchando el crunch crunch de cada hojita otoñal que pisamos, de cada escalón, de cada zapato descendiendo… hasta llegar al final, hasta llegar… Hasta dejar de bajar.
Y mientras tanto estás en la simple tarea de alargar un pie primero, y otro después… Mientras tanto me mirás los zapatos y.. y yo tampoco puedo creer lo que veo.
 En el medio del casi-ruido de taco contra el asfalto, en la mitad de una interrupción de bajada, (zarandeándome del brazo) te parás en seco y te ceñís a mi cintura, continuás apretándome la mano izquierda, tan fuerte como lo estabas haciendo hace uno instante atrás, mientras que tu otra mano se desliza suavemente hasta encontrarse con mi pecho derecho, y entonces el cataclismo de tus labios y mi lengua se encuentran en una inminente ensalada de ganas, de acumulación de momentos y de falta de respeto por el tiempo perdido, por los daños causados, por las camas desperdiciadas, y las sábanas sin destender…  Cuando volvemos a abrir los ojos, todo se parece a... Sí, innegablemente se parece. Se confunde también con la inicial 17,  las luces casi apagadas y el sol desapareciendo arriba nuestro… A mi cuerpo fundiéndose un instante más arriba del tuyo, y a tu mano recorriéndome, A mi pelo entre las sábanas y una mezclase de calor y frío, de amor- odio, de contigo y sin ti, de perderte para siempre sin dejar de hacerte el amor cada cierto período de tiempo… De empezar a desgarrarte de a poquito, suavecito y así… a nuestra manera tan estúpida de estar sin terminar de quedarnos, de amarnos sin terminar de moldear la plastilina, con más agua de la necesaria y falta de arena; la simple rutina de no empezar a perder tantos miedos, tantos nudos y telarañas que dan asco! Tantas idas y vueltas en la perfección de la auto-exigencia y después nos preguntamos, ¿Para qué?
Tanto no sé que para guardar todo en una cajita y no soltarlo al aire jamás. Tantas letras que no sirven para nada. No me sirven a mí. No te sirven tampoco a vos. Tantos quizás en el camino, y tan poca confianza a esta altura. Qué vergüenza! Tantos tantos, y al final, tan pocos..

jueves, 15 de julio de 2010

Rayuela, 150.

"(...)
Del Hospitaldel condado de York informan que la Duquesa viuda de Grafton, que se rompió una pierna el domingo último, pasó ayer un día bastante bueno.
                                                                            The Sunday Times, Londres."


En un par de zapatos enmerdados, se puede ver la luz al saber que son los mismos que te llevarán a algún lugar donde podrás sonreír [quizás]. Mérito a las letras que sacan sonrisas esponjosas desde muy adentro de mí, y las mantienen en el aire, en mi aire, en mi mundo.. adornandome el paisaje, los olores y las acomodaciones últimas realizadas entre la semana pasada y la anterior. Gracias Julito... Gracias.

domingo, 27 de junio de 2010

"Sueñan los equivocados.."

Al final de cuenta, no vale la pena tanto gre gre..

Quisiera no haber dicho lo que no se debía decir. Quisiera no haberme escondido abajo de ninguna sábana, de ninguna pieza prestada, de ninguna ciudad loca, ni auto-enloquecedora. Quisiera sentirme tan lejos como lo que realmente estoy en este momento. Los te amo, los idas y vueltas... todo eso guardado en una burbuja de aire mentirosa, y en vez de ocupar lugar en una valija... quisiera haberla dejado

atrás, a kilómetros lejos, allá, de donde es, donde nació y donde debería haber muerto.


ahora estoy a noches luz de tu voz. Y espero que eso, sea lo mejor del invierno que dejé atrás.

miércoles, 16 de junio de 2010

Pasando la noche en vela, la última noche.

yo me pregunto que condimento mágico hizo que me mantenga despierta casi toda la noche revolviendo papeles viejos, en mi pieza.. mi última noche.

Dame color, dame, dame, dame

Algo así sería la cuestión.. estando en blanco y negro, que no es ni blanco ni negro, agarrás con la mano un par de lápices que te iluminan, que te pintan de color, que te cambian la imagen estática del sinsabor. No es que hayas estado mal antes, no.. Es que te cambian el contorno de tu "antiguo-yo", y eso, definitivamente, está bueno!
Hoy es uno de esos días.. Hoy fue un día de esos, y ayer.. ayer quizás, aunque lo más probable es que haya sido un color trastocado, mal-armado y mentiroso.. pero a esta altura.. ¿A mí qué carajo me importa? Lo disfruto de todas maneras.

Casi que me estoy subiendo al viaje.

Tiemblan mis ojos, tiembla mi garganta.
La revolución ha llegado hasta mi habitación, y aun escucho la música de fondo. Bajita... acompañándome. ¿Querrá eso decir que no estoy inconsciente? Quizás aun esté en esta dimensión.
Busco rincones donde encontrar más detalles, para regalárselos a una amiga, que pidió un par de ellos.
Encuentro más cosas para anotar en la lista de quehaceres para el día siguiente.
Colecciono cartas, papeles, letras, pañuelos, stickers, sonrisas perdidas...
Tomo un té frío y horrible, para no sentirme tan sola.
En realidad, me sirve de excusa, porque sentirme sola en esta noche de poco frío, siendo casi las 4 de la mañana, me hace sentir viva. Me inspira el cuerpo y el alma.
Entre ayer y hoy reaparecieron un par de personajes bastante cómicos.. bienvenidos! Cerré puertas y ventanas, despedí el amor, volví a mirar besos y cuerpos desnudos plasmados en pixeles... Que horrible sensación la de retomar así la memoria perdida!... Retomé un par de pecados lejanos; nos recordamos, mejor dicho. Y al parecer, de no ser que la distancia nos aleja un poco en este momento, volveríamos a pecar, a violar y a desordenar locamente esa cama cansada de tapar nuestros secretos.
Tomé muchos mates, con distintos nombres, en el día de hoy. Miré regalos con forma de CDs, de remeras pintadas, de cartas, de abrazos y besos, de sonrisas...
Me voy con la sensación de haber cumplido conmigo misma. Me voy sin irme, sin la necesidad de sentir que me voy. En realidad, no me voy nada... porque sé que seguiré estando en cada una de las personas en las que quiero permanecer para siempre. De hecho, también me llevo un centilitro de cada una de ellas, en miles de formas posibles.... están, van y vienen siempre conmigo, a dondequiera que yo vaya.

tirando miedos, poquito a poco, de los bolsillitos de las camperas.

Hay fotos que pueden provocarte una catástrofe mental si no estas prevenida. Yo te llevo fotografiado en todo el cuerpo, te llevo a donde me vaya.

Qué carajo es el enamoramiento?

Casi 30 años en esta cosa redonda que gira y gira, haciéndome más vieja, conociéndome más, coleccionando personas, nombres y apellidos con ...