sábado, 12 de mayo de 2018

El (relativo) paso del tiempo

Que el tiempo pase es inevitable;
cómo pase el tiempo, es relativo.
Yo sigo sentada en este, mi vueno (no tan nuevo) sofá desde hace ya cuatro meses, los cuales han pasaro l e n t a mente rápido, y últimamente han comenzado a enrapidecerse aún más lento.
Es una cuestión de perspectiva, como todo en este redondo rincón.
Ahora parece ser que estamos llegando a la quasi mitad de esta quasi experiencia única e irrepetible.. (venga, dejñemonos de ironías)
Tú siempre muy a tu rollo, a tu lloriqueo inicial y delicia final. No piensas cambiar más, ¿no?
Pues a lo que iba.
Ahora empiezan a florecer los museos, los fuorisalones, los balcones con plantitas verdes y las sonrisas des las gentes pensimistas (mentirasss!) [Hay gente a la que nunca le florecen las sonrisas, qué triste].
Debo confesar que en cuatro meses, hay días en los que la pasta me cansa (se soluciona evitándola dos semanas, y retomándola, cual droga, dos después), el italiano me apetece y no extraño a nadie en este mundo.
El resto de días todo va al revés: me apetece hablar alemán, vivir en latinoamérica y comer codigo gallego todos los días. 
Es complicado ser una fluctuación personificada y al mismo tiempo encontrarme tan a gusto en mí misma. (Sonrío orgullosa).


viernes, 2 de marzo de 2018

Tanto tiempo había pasado que he olvidado hasta el formato, los colores, las herramientas... ni qué decir del nombre.
Esto del tiempo, que al parecer es una sucesión de días, sin más, no es tan así como dicen.
Cierras las pestañas y al abrirlas la galaxia ha cambiado por completo
eres otra,
Y el de tu lado también.
Has viajado,
crecido, vivido,
sufrido
te has lamentado,
has amado,
follado
y
fallado,
pero sobre todo has tomado muchas, pero muchas decisiones.

Heme aquí en el sofá de mi casa, disfrutando de un calor artificial liberado por radiadores sumamente potentes (gracias al cielo!) y de las nubes llorando copos de nieve, imagen que puedo disfrutar desde esta perspectiva, y observando a través de la ventana del balcón.
Adoro este rincón de la ciudad, pongamos de nombre temporal "mi casa".Aún no consigo descifrar si es por lo difícil que fue llegar hasta aquí, por lo bonita que es o por lo bien que me siento en ella. Lo mismo da.
LA cuestión es que el tiempo pasó, rápido, podríamos decir, aunque realmente pasó como pasan todos los tiempos, de segundos en segundos y minutos en minutos, de amores en amores y viajes en viajes, de experiencia en esperiencia y de decisiones en decisiones.
Heme aquí con nueva ciudad, nuevo amor, nueva experiencia, nuevos minutos y nuevas decisiones que tomar. Qué paaaaale!

Pero hay que poner primera, y arrancar. Y mandar lo que no gusta a otro lado, y lo que gusta pues.. aferrarse como si no hubiera mañana.

Así que, no solo la gestión del hoy me es un conflicto.. La del mañana, ni te cuento.
Pero mañana, que ya casi llega, estaré en otro lado del mundo. También en el hemisferio norte, pero con unos cuantos grados más, y no por la compañía, sino por los rayos del propio sol
( -De cual de los dos soles me estás hablando?)
(-Del de verdad, chamigo!)
(-El de verdad sustantivo propio?)
(-Mmmm, también. Sí, ese.)
Por que no puede usted llegar a imaginarse la necesidad de rayos de sol que tengo encima del cuerpo.
Es algo físico, epidermico, físico, inexplicable.
Y lo mejor es que cayó del sol (más que del cielo), así como una tormenta repentina en el caribe, como un tornado que te revuelca con su viento y su luz, y su sonrisas calurosas y te deja patas arriba, con el techo calido, la puerta abierta, la sonrisa puesta y los ojos desorbitados. Es el arte electrocutador personificado.
Yó qué sé qué és. No puedo, entiendame, explicarle con palabras lo que viene siendo un sentimiento de este calibre.
Alguna vez, quizás pueda explicarle con hechos todo lo que con palabras desearía expresar, pero tampoco crea que estoy tan segura de llegar a objetivizar todo est. Cuestión de tiempo, señores.

En fin, volver al ruedo es toda una práctica, que he perdido quizás en estos dos años.
Pero al fin y al cabo que es la felicidad si no es sinónimo de libertad?
He sido feliz, lo proclamo.
He vivido, he reido, he viajado, he conocido y desconocido a mucha gente. He perdido y he ganado a muchas otras. Me he dejado coger el alma, la mente, y hasta los sentidos.
Me he vuelto adicta al tacto de su piel, a su olor, a sus ojos, su pelo rebelde, su barba, el bello de su pecho, el olor de su ropa, sus besos por la mañana, su virilidad y su ternura, su carisma juguetón y despreocupado, su inteligencia y su fortuna.. su forma de hace que quiera descubrirlo cada día un centimetro más, armando poco a poco un camino largo, cuyo sin no quiero ver.
Oh sí, heme aquí en el sofá de mi nueva casa, describiendo mi nueva experiencia, extrañando a mi nuevo amor, decidiendo mi nueva vida, planenado mis nuevos viajes, saboreando mi nuevo yo.

sábado, 1 de agosto de 2015

Y cuando creo que no siento, te me acercas, me acaricias y me amas a tu manera, haciéndome morir de ternura y caer en cataratas de mar salada desde el lagrimal de mis ojos hasta las rojas uñas de mis pies. Y ahí estás. Tan tú. Tan miel. Tan amor derretido en partículas.
Cuidándome y amandome al detalle. Y rompiendome el esquema.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Y la vida siguió como siguen las cosa que no tienen mucho sentido; las responsabilidades, los amigos, el amor, los trámites, viajes, malos y buenos días, el deporte, los idiomas.. pero un día, como de repente y por sorpresa, algo (o algien) te devuelve la sensación,  la piel de gallina. La sonrisa tonta.
Me había olvidado que existía en mi. Casi que ahora me tengo que replantear todo lo anterior. Lo hasta acá dado por válido. La hipótesis del inicio. Sí, me cambió la pregunta cuando casi había conseguido la respuesta.



Gracias



sábado, 18 de octubre de 2014

No todo es fácil de superar en esta vida. Hay cosas que sé muy bien, no superaré jamás.
No es que haga falta que lo haga, o quizás sí. No duermo peor por las noches por no tenerlas superadas, pero lo cierto es que tocaría con la barita mágica a más de uno.
Qué hacer cuando la impotencia te acorrala, y lo único que se te da por hacer es sacudir al nabo que tenés en frente, a ver si se le acomodan los cables. O escupirle, o pegarle, o besarlo. Del amor al Odio, y si bien no nos vamos tan al extremo, tampoco estamos lejos. No es amor total, ni odio parcial. Llamenle bronca. Ponele..

Yo no podré aceptarte nunca así. Perdóname. Sé que tengo parte de la culpa, por no flexibilizarme, por no perdonarte ser tan débil, tan sin rumbo, tan víctima. No soporto tus lagrimas, qué le voy a hacer. Perdoname por no querer parecerme en nada a vos. Por ser totalmente opuesta, y por todo eso y alguna cosa más, pretender que seas igual a mi. Que copies mis formas, mis movimientos, mis pensamientos.
Perdoname por este egoísmo tan mio, tan tuyo.
Yo no soporto verte ahí donde te querés quedar.
No tengo los instrumentos para ayudarte, y aunque quisiera, no puedo.

Qué pasa cuando nadie más que uno mismo puede solucionar los problemas? Crear las soluciones? Implementar las circunstancias?

Fuck the fucking system, pero we're on it.

Qué carajo hacés esperando un puto As?



jueves, 28 de agosto de 2014

Te  amo con besos y uñas, con lenguas y gemidos, con caricias y miradas, con placer y con paciencia, con miedos y aprendizajes y dolores, y sabores, y lágrimas  y risas mezclada de alguna sonrisa. Te amo con ironía y con olor a vos, a mi, a sudor, abrazos y a fuerza mezclada de mimos. Te amo como solo vos me estás enseñando a hacerlo..

miércoles, 13 de agosto de 2014

Cuantas veces lloró de emoción, mientras le hacían el amor, a causa de las palabras que le decían al oído?

miércoles, 21 de mayo de 2014

Qué carajo es el enamoramiento?

Casi 30 años en esta cosa redonda que gira y gira, haciéndome más vieja, conociéndome más, coleccionando personas, nombres y apellidos con ...